Desde el Partido Humanista queremos denunciar el acoso y derribo que se pretende hacer con el gobierno griego y, por extensión, con el pueblo de Grecia, en las desequilibradas negociaciones que han tenido los responsables del país heleno con los representantes de las hipócritas instituciones europeas.Hipócritas puesto que no dudan en publicar con todos los medios a su alcance que el gobierno griego es el único intransigente y responsable de la catástrofe que le vaticinan.

Después de meses de negociación, el pasado domingo los representantes europeos se han tomado la “molestia”, por primera vez, de publicar oficialmente sus propuestas con todo lujo de detalles en inglés y en griego. Lo hacen por “transparencia y para el conocimiento del pueblo griego”. Una muestra clara de su cinismo.

Los humanistas, que ponemos al ser humano como valor central, estamos en las antípodas de los dirigentes que insisten en hablar de ajustes, austeridad o sacrificio, y exigen “hacer los deberes” al pueblo griego a costa de sus derechos más básicos. No hablan del rescate que se hizo  a la banca en 2010, aprovechando la connivencia de los que, en aquel momento, dirigían el país. Como tampoco de que una gran parte del excesivo gasto público griego provenía de la compra de armas entre 1997 y 2003 (se aumentó el gasto en 9.000 millones de euros más). Algo que sabía la UE, pero que callaba porque reportaba beneficios a Francia y Alemania. Había crédito… para que comprar sus armas: un negocio redondo a costa del pueblo griego.

El PH apoya enfáticamente la decisión del ejecutivo griego de poner en manos de su pueblo la decisión de qué hacer con su futuro inmediato. Es un acto de valentía y de democracia real. Los humanistas sabemos que esta no es solo una cuestión de Europa contra Grecia, sino de dar un aviso a los países del entorno, para que tomen buena nota de lo que arriesgan si no siguen las directrices que dicta la famosa troika que, tal y como afirmó el propio Tsipras “lo que buscan es acabar con la esperanza de que pueda haber políticas diferentes en Europa”. Pero la respuesta del gobierno griego es también otro aviso: los pueblos deciden. En palabras del presidente griego: “si logramos superar el miedo, entonces ya no habrá nada que temer”.

Es por eso que llamamos al apoyo del pueblo griego y a no aceptar la humillación, el chantaje y la mentira (ahora dicen que negociarán si el pueblo dice sí) como condiciones para la hipoteca de su futuro. El Partido Humanista insta al gobierno español a que practique la solidaridad que tanto predica el presidente Rajoy y “haga sus deberes” llevando adelante todos los esfuerzos diplomáticos a su alcance para lograr una salida consensuada, no violenta y de futuro para el pueblo de Grecia.

Sólo así se podrá construir una Europa solidaria, cuyo valor central sean sus gentes y sus pueblos sin excepción

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